La fiesta nunca duerme en Las Vegas, pero al día siguiente miles de turistas descubren que sobrevivir a la cruda puede convertirse en otra misión extrema dentro de la ciudad. Entre buffets gigantes, clínicas de hidratación y desayunos imposibles, Las Vegas desarrolló toda una cultura alrededor de “revivir” después de una noche de excesos.
Uno de los lugares más populares es Hangover Heaven, una clínica famosa por ofrecer sueros intravenosos, vitaminas y tratamientos rápidos para turistas agotados. El sitio ganó fama internacional porque incluso tiene un “bus de rescate” que puede acudir directamente a hoteles del Strip.
Además, varios visitantes aseguran que la combinación clásica de hidratación, comida grasosa y descanso sigue siendo la fórmula favorita. Por eso muchos terminan desayunando enormes platos en Peppermill Restaurant and Fireside Lounge, un restaurante icónico abierto desde hace décadas y conocido por sus porciones gigantes.
Las Vegas convirtió la cruda en parte del turismo
Otro sitio famoso para recuperarse es Hash House A Go Go, donde turistas buscan enormes desayunos con pollo frito, waffles, tocino y litros de café después de noches largas en casinos y clubes nocturnos.
Asimismo, muchas personas visitan spas y centros wellness dentro de hoteles como ARIA Resort & Casino o The Cosmopolitan of Las Vegas, donde ofrecen terapias de recuperación, masajes y tratamientos de hidratación diseñados especialmente para visitantes del Strip.
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La ciudad ya tiene toda una industria contra la resaca
Actualmente, Las Vegas mueve millones de dólares relacionados con entretenimiento nocturno y recuperación física. Desde bebidas energéticas hasta clínicas especializadas, la ciudad entendió que la fiesta también genera un enorme negocio al día siguiente.
Por otro lado, TikTok y redes sociales ayudaron a viralizar los famosos “hangover kits” vendidos dentro de hoteles y tiendas turísticas. Muchos incluyen electrolitos, vitaminas, analgésicos y snacks salados pensados para turistas que pasan horas caminando entre casinos.
Tan solo Las Vegas recibe más de 40 millones de visitantes al año y gran parte de su economía nocturna gira alrededor de experiencias donde la recuperación también forma parte del espectáculo.