Las cifras de desaparecidos tras el terremoto que golpeó el occidente de Colombia muestran diferencias importantes entre el presidente Abelardo de la Espriella y las instituciones responsables de atender la emergencia. El mandatario reportó 143 casos durante su primera alocución sobre la tragedia.
Sin embargo, Medicina Legal registraba esa misma noche 348 reportes, mientras la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, contabilizaba 426. La diferencia también aparece en el número de fallecidos. De la Espriella informó 289 muertes, frente a 304 cuerpos registrados por ambas instituciones.
Desaparecidos superan ampliamente el balance presidencial
El mandatario tampoco explicó la fuente utilizada para elaborar su balance. Además, informó 4.187 heridos, mientras la UNGRD actualizó posteriormente el registro a 4.548 personas.
Las diferencias alcanzan los daños materiales. De la Espriella habló de 26.945 viviendas destruidas y 285 centros de salud afectados. La UNGRD contabilizó 29.554 casas destruidas, 134.342 averiadas y 303 instalaciones sanitarias con afectaciones.
Asimismo, Presidencia reportó 2.838 establecimientos educativos dañados. El consolidado de Gestión del Riesgo elevó esa cifra hasta 3.443.
Medicina Legal sostiene que mantiene una base individualizada y pública de personas desaparecidas. El registro incluye identificación, edad y ciudad donde ocurrió cada desaparición.
Pereira y Cali contradicen el balance nacional
Los datos municipales profundizan las dudas. Pereira registra 184 desaparecidos y 111 fallecidos. Solo esa ciudad supera los 143 casos anunciados por el presidente para todo Colombia.
Cali suma otras 56 personas desaparecidas. Ambas ciudades alcanzan así 240 casos, 97 más que el balance presidencial nacional.
Además, Cali registra 139 fallecidos y ya entregó 126 cuerpos a sus familiares. Al sumar las 111 víctimas de Pereira, ambas ciudades concentran 250 muertes.
La falta de cifras coincidentes afecta más que la lectura pública de la tragedia. Estos registros orientan operaciones de búsqueda, distribución de recursos y planes de reconstrucción. Mientras las instituciones continúan actualizando sus bases, el balance presentado por De la Espriella permanece como el más bajo entre los principales registros oficiales.