Estados Unidos trasladó aeronaves MQ-9 Reaper a Colombia y Ecuador para apoyar las operaciones de ambos países contra el crimen organizado. El movimiento amplía la cooperación militar de Washington con dos gobiernos sudamericanos que recientemente aceptaron desarrollar operaciones conjuntas.
Los aparatos proceden de África y su número total no ha sido precisado. Aunque están diseñados principalmente para tareas de vigilancia y reconocimiento, también tienen capacidad para transportar armamento de precisión.
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Los MQ-9 Reaper pueden realizar labores de vigilancia sin exponer directamente a tripulaciones militares. Alcanzan altitudes de hasta 15,000 metros y sus características dificultan su detección.
Cada unidad tiene aproximadamente 20 metros de envergadura, 11 de longitud y cuatro de altura. Su costo ronda los 30 millones de dólares.
La cooperación no comenzó con este despliegue. Estados Unidos ya utiliza estas aeronaves para obtener información sobre actividades de organizaciones criminales en la frontera con México.
Colombia y Ecuador amplían la cooperación con Washington
La prensa colombiana informó desde agosto sobre un acuerdo para recibir tres MQ-9 Reaper y adquirir otro. En Ecuador, medios especializados reportaron recientemente la llegada de dos unidades.
El Comando Sur anunció en marzo operaciones conjuntas con Ecuador contra organizaciones designadas como terroristas. Meses después, Colombia autorizó una colaboración similar con fuerzas estadounidenses dentro de su territorio.
Ambos países también se incorporaron al Escudo de las Américas, iniciativa promovida por Washington para coordinar acciones regionales contra el narcotráfico.
El despliegue forma parte de un cambio más amplio en las prioridades militares estadounidenses. CNN había informado que Washington planeaba trasladar hacia América Latina la mayoría de estos aparatos utilizados anteriormente en África.
La decisión también generó preocupación entre algunos mandos estadounidenses por el posible impacto de reducir las capacidades de vigilancia frente al Estado Islámico y Al-Shabaab en territorio africano.