Las operaciones de deportación aérea en Las Vegas enfrentarán un cambio relevante tras la decisión de una aerolínea de poner fin a su relación con las autoridades migratorias federales. La medida reduce el papel de la ciudad como punto clave en estos traslados y reabre el debate sobre la participación privada en políticas migratorias de Estados Unidos.
La aerolínea Avelo Airlines confirmó que dejará de operar vuelos vinculados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. La compañía argumentó que el contrato generó ingresos limitados y elevó la complejidad operativa. Por ello, fijó el cierre definitivo del acuerdo antes de finalizar enero.
Durante el último año, Las Vegas concentró un número creciente de vuelos de deportación. Muchos partieron o hicieron escala en el Aeropuerto Internacional Harry Reid. Organizaciones civiles documentaron un aumento notable de estas operaciones, lo que atrajo críticas por la falta de transparencia y el impacto humanitario.
Vuelos de deportación en Las Vegas bajo revisión
El fin de la relación marca un giro en los vuelos de deportación en Las Vegas. Avelo operó una parte significativa de estas rutas, según registros de organizaciones de derechos humanos. Al retirarse, la logística deberá redistribuirse entre otros proveedores o reconfigurarse.
Asimismo, activistas celebraron la decisión como un avance hacia mayor responsabilidad corporativa. Autoridades locales también pidieron claridad sobre el uso de aeropuertos civiles para fines migratorios. Lee también: el debate sobre la transparencia en operaciones migratorias aéreas en Estados Unidos.
Implicaciones para la política migratoria
La salida de Avelo no elimina los vuelos de deportación. Sin embargo, sí presiona a las agencias federales a revisar costos, contratos y percepción pública. De igual manera, envía una señal a otras empresas sobre los riesgos reputacionales de participar en estos programas.
Lee también: CES 2026 marca el pulso de la innovación tecnológica
Datos recientes muestran que el volumen de vuelos de deportación creció de forma sostenida el último año. La decisión de Avelo introduce incertidumbre operativa y abre espacio a cambios en la estrategia federal.