La estrategia de las grandes tecnológicas en Estados Unidos sigue cambiando, y Las Vegas vuelve a ser el escenario del ajuste. Samsung ha decidido no ocupar el tradicional espacio del Las Vegas Convention Center durante el CES 2026, una determinación que marca un giro relevante en la forma de relacionarse con ferias globales y con la prensa especializada.
La compañía surcoreana apostará por un formato independiente fuera del recinto oficial del evento. En lugar del Convention Center, Samsung instalará su propia zona de exhibición en un hotel de la ciudad, con un concepto más controlado, inmersivo y enfocado en experiencia de marca, alejándose del esquema clásico de pabellones masivos.
Samsung apuesta por un formato propio en Las Vegas
El movimiento de Samsung responde a una tendencia creciente entre empresas tecnológicas que buscan controlar narrativa, flujo de visitantes y tiempos de interacción. En consecuencia, la marca prioriza presentaciones más cuidadas y espacios menos saturados, especialmente para mostrar avances en inteligencia artificial y ecosistemas conectados.
Además, este nuevo formato permitirá a Samsung integrar demostraciones, encuentros con socios estratégicos y presentaciones para medios en un solo entorno. Por otro lado, la decisión reduce la dependencia de la logística del recinto ferial y ofrece mayor flexibilidad operativa durante los días del evento.
El CES y la transformación de los grandes eventos tecnológicos
El CES se mantiene como el escaparate tecnológico más influyente del mundo, celebrado cada enero en Las Vegas. Sin embargo, cambios como el de Samsung reflejan una evolución en la manera en que las marcas líderes entienden su participación.
Lee también: Miedo se extiende entre indocumentados por operativos
De igual manera, este ajuste abre la puerta a que otras compañías sigan el mismo camino en futuras ediciones, combinando presencia oficial con experiencias paralelas más exclusivas.
Datos del propio sector indican que más de 130 mil asistentes profesionales acuden al CES cada año, una escala que impulsa a las marcas a replantear cómo destacar sin diluir su mensaje.