El Senado de Argentina aprobó un proyecto de ley sobre propiedad privada impulsado por el Gobierno de Javier Milei y lo envió a la Cámara de Diputados. La iniciativa avanzó con 37 votos a favor y 33 en contra después de casi 13 horas de debate y fuertes protestas fuera del Congreso.
El oficialismo retiró antes de la votación dos de los capítulos más cuestionados. Uno permitía flexibilizar la compra de tierras por parte de extranjeros y el otro modificaba las restricciones sobre terrenos afectados por incendios.
Propiedad privada avanza sin cambios sobre tierras quemadas
El Gobierno sostiene que la reforma busca reforzar la seguridad jurídica, reducir restricciones y favorecer nuevas inversiones.
Sin embargo, el Senado eliminó el capítulo que pretendía modificar la Ley de Manejo del Fuego. Esa norma impide cambiar el uso del suelo durante 60 años después de un incendio en bosques, humedales y áreas naturales protegidas.
También establece una restricción de 30 años para desarrollar proyectos inmobiliarios o actividades agropecuarias en zonas vegetales afectadas por incendios fuera de áreas urbanas.
El proyecto oficial proponía eliminar esas prohibiciones, pero las críticas de organizaciones ambientales y sectores opositores terminaron frenando ese cambio.
El proyecto mantiene cambios en desalojos y expropiaciones
La iniciativa aprobada sí conserva modificaciones relacionadas con ocupaciones ilegales y expropiaciones.
En los casos de usurpación, los desalojos pasarían a resolverse mediante juicio sumario, un procedimiento más rápido que el actual.
Además, el proyecto limita la capacidad del Estado para expropiar bienes al exigir una definición más estricta de la utilidad pública.
La propuesta también establece que la indemnización deberá cubrir plenamente el valor del bien y contemplar el lucro cesante. Para calcularla, tomará como referencia la valuación previa al anuncio de la expropiación.
El Gobierno no logró avanzar con los apartados sobre tierras quemadas ni compra de campos por extranjeros, pero mantiene el núcleo de la reforma sobre propiedad privada. Ahora la Cámara de Diputados deberá debatir el texto y decidir si lo aprueba, lo modifica o lo rechaza.