Las Vegas necesita cambiar una de las peores ofensivas terrestres de la NFL y gran parte de esa responsabilidad ahora recae sobre Ashton Jeanty. El corredor de los Raiders afronta su segunda temporada con expectativas mucho más altas y un rol que podría convertirlo en el centro absoluto del ataque encabezado por Klint Kubiak.
El nuevo coordinador ofensivo dejó claro durante las OTA que quiere mantener a Jeanty dentro del campo el mayor tiempo posible. Kubiak incluso comparó el papel que imagina para el corredor con el que Christian McCaffrey tuvo en San Francisco, donde participó en el 83% de las jugadas ofensivas durante 2025.
Ashton Jeanty apunta a dominar la ofensiva
Jeanty terminó su temporada de novato como líder entre corredores novatos en yardas terrestres con 975 y yardas totales desde la línea de golpeo con 1,321. Además, atrapó 55 pases para 346 yardas y cinco touchdowns, una producción que Kubiak espera elevar todavía más en 2026.
Las Vegas cerró la campaña pasada como el peor ataque terrestre de la liga. El equipo promedió apenas 77.5 yardas por partido y registró solo cinco touchdowns por tierra. Todos fueron anotados por Jeanty, quien también acumuló 639 yardas después del contacto, la cifra más alta en dos décadas para un corredor que no alcanzó las mil yardas terrestres.
Por otro lado, el propio corredor reconoció que todavía puede mejorar mucho más. Jeanty aseguró que ahora entiende mejor el ritmo de la NFL, su alimentación y su preparación física. Incluso incorporó boxeo a sus entrenamientos para fortalecer resistencia, reacción y protección de balón.
Raiders ajustan piezas para potenciar el juego terrestre
Kubiak también trabaja para mejorar la línea ofensiva alrededor del corredor. Los Raiders esperan que el regreso de Kolton Miller y Jackson Powers Johnson, además de la llegada del centro Tyler Linderbaum, ayuden a estabilizar el esquema de carrera.
Asimismo, Jeanty estudia videos de Christian McCaffrey y Kenneth Walker III para adaptarse al sistema de zona amplia que implementará Kubiak. El entrenador considera que el corredor debe permanecer en el campo tanto como sea posible porque el ataque dependerá directamente de su capacidad para producir yardas constantes.