Las tierras públicas de Nevada representan una fuente permanente de actividad económica para comunidades urbanas y rurales. La recreación al aire libre genera negocios, empleos e ingresos fiscales mientras mantiene espacios disponibles para residentes y visitantes.
Esta actividad produce alrededor de 13,700 millones de dólares en impacto económico estatal y sostiene unos 75,000 empleos. Restaurantes, hoteles, comercios, guías, operadores turísticos y tiendas locales forman parte de esa economía. Además, cerca del 40 % de esos beneficios llega a condados rurales.
Recreación al aire libre supera el aporte económico de la minería
En Nevada, esta industria aporta más al producto interno bruto estatal que la minería. Asimismo, a escala nacional, las actividades recreativas en terrenos del Servicio Forestal sostienen más empleos que la explotación forestal, ganadería, minería y producción energética combinadas en esas mismas tierras.
Existe además una diferencia importante frente a las actividades extractivas. Los recursos minerales o forestales pueden agotarse, mientras los espacios recreativos mantienen su capacidad de generar ingresos cuando reciben conservación y mantenimiento adecuados.
Las tierras federales resultan esenciales para este modelo. Uno de cada cinco empleos estadounidenses relacionados con actividades recreativas depende de terrenos públicos federales.
Las tierras públicas también sostienen comunidades rurales
Los beneficios no terminan en la economía. Residentes de Nevada utilizan estos espacios para practicar senderismo, pesca, caza, navegación y campismo. También obtienen ventajas ambientales relacionadas con agua limpia, biodiversidad, aire de calidad y cielos oscuros.
Por otro lado, los gobiernos locales reciben recursos federales para compensar la imposibilidad de cobrar impuestos sobre determinados terrenos públicos. Nevada consiguió en 2026 unos 35.6 millones de dólares mediante Payments in Lieu of Taxes y otros 4 millones mediante Secure Rural Schools.
Aunque el futuro de esos programas enfrenta incertidumbre por los recortes federales, las tierras públicas mantienen un valor económico independiente de esas transferencias.
La recreación al aire libre permite que esos territorios generen actividad económica continua sin depender de venderlos o consumir sus recursos naturales. Privatizarlos podría producir ingresos inmediatos, pero también eliminar beneficios económicos, sociales y ambientales que actualmente llegan a numerosas comunidades de Nevada.