El gobierno de Chile enfrenta resistencias dentro de su propia coalición por algunas reformas constitucionales incluidas en la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo. La principal objeción surgió desde la UDI, partido que hasta ahora había respaldado iniciativas centrales del presidente José Antonio Kast.
Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, afirmó que su bancada no apoyará el proyecto en las condiciones actuales porque considera que algunas medidas dañan la institucionalidad. La polémica comenzó después de la filtración de un borrador con diez modificaciones constitucionales.
Gobierno de Chile enfrenta reparos desde la derecha
Uno de los cambios propone impedir que personas condenadas por narcotráfico, terrorismo o crimen organizado reciban determinadas prestaciones financiadas por el Estado durante su condena y por 15 años adicionales.
El texto también establece restricciones para acceder a medidas alternativas a la prisión, libertad condicional y otros beneficios penitenciarios.
Además, el proyecto ampliaría las atribuciones de las Fuerzas Armadas para proteger a la población en determinadas circunstancias, sin necesidad de recurrir a un estado de excepción.
La Moneda todavía no presenta oficialmente todos los detalles de la iniciativa. Sin embargo, tampoco ha desmentido el contenido del documento filtrado.
Kast busca recuperar respaldo en seguridad
La discusión ocurre mientras el Ejecutivo intenta mostrar resultados rápidos frente al crimen. Una encuesta de Criteria situó la desaprobación de Kast por encima del 55 %, mientras el 54 % de los consultados calificó la gestión gubernamental en seguridad peor de lo esperado.
El presidente convirtió este tema en una de sus principales promesas electorales. Sin embargo, su administración enfrentó dificultades desde los primeros meses, incluida la salida de Trinidad Steinert del Ministerio de Seguridad.
Martín Arrau asumió posteriormente esa cartera y acompañó el endurecimiento de la estrategia gubernamental. Kast también participó personalmente en la Operación Cancerbero, que trasladó a cientos de presos de alta peligrosidad a la cárcel de La Laguna.
La difusión oficial de videos musicalizados del operativo generó críticas de exautoridades como Carolina Tohá, quien calificó la puesta en escena como un espectáculo.
Las diferencias tampoco terminan en la UDI. El senador independiente Matías Walker rechazó públicamente parte de la reforma, mientras Johannes Kaiser, líder del Partido Nacional Libertario, advirtió que su colectividad tampoco garantiza sus votos.
El gobierno de Chile necesita cuatro séptimos del Congreso para aprobar los cambios constitucionales. Si mantiene estas diferencias con sectores de derecha, Kast podría enfrentar uno de sus primeros reveses legislativos después de lograr la aprobación de su reforma económica.