Las familias de las víctimas del terremoto que golpeó Colombia enfrentan otra crisis. La morgue de Cali colapsó y los cuerpos fueron trasladados a Palmira, donde decenas de personas esperan durante días para recuperar a sus familiares.
Frente al edificio permanecen dos camiones refrigerados y alrededor de un centenar de personas. Katherine Reyes llegó desde Boyacá para reclamar a su hermana Laura Johana Reyes, de 28 años. Aunque recibió una promesa de entrega para el miércoles, debió regresar sin el cuerpo.
Morgues enfrentan una capacidad rebasada
La situación sanitaria también preocupa. Palmira supera los 30 grados durante el día y las instalaciones originalmente podían almacenar apenas 20 cadáveres simultáneamente. El miércoles acumulaban al menos 120.
Ariel Cortés, director nacional de Medicina Legal, informó que el instituto recibió 250 cuerpos relacionados con el terremoto y entregó 191. En Palmira ingresaron 105 víctimas y quedaban 62 pendientes. Los nuevos equipos refrigerados elevaron temporalmente la capacidad hasta aproximadamente 250 cuerpos.
Además, familiares denuncian diferencias en los tiempos de entrega. Algunos aseguran que personas llegadas después consiguieron recuperar rápidamente los cadáveres mediante contactos, mientras otras familias acumulan varios días esperando.
Emilse Cortés lleva tres días intentando recuperar a su hermano Carlos Andrés Cortés. La mujer sostiene que algunas víctimas ingresaron el miércoles y fueron entregadas apenas horas después.
Familias cuestionan el protocolo de entrega
Medicina Legal rechaza que contactos o influencias alteren los procedimientos. Ariel Cortés explicó que cada identificación presenta dificultades diferentes, especialmente cuando los cuerpos llegan desmembrados o requieren verificaciones adicionales con la Registraduría.
Sin embargo, reconoció fallas institucionales y señaló que el proceso no funciona perfectamente. Las familias aseguran que desconocen los criterios utilizados y cuestionan que aparentemente no siempre se respete el orden de ingreso.
Mientras continúa la espera, vecinos de Palmira llevan alimentos, bebidas y sillas plegables. Funerarias permanecen cerca con vehículos preparados para trasladar los cuerpos.
La tragedia deja hasta ahora 265 fallecidos. Para familias como las de Katherine Reyes y Emilse Cortés, recuperar a sus seres queridos sigue siendo el paso pendiente antes de comenzar el duelo.