Keiko Fujimori asumirá este martes la Presidencia de Perú con la promesa de devolver estabilidad política al país tras una década marcada por destituciones, renuncias y enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso. Luego de imponerse por un estrecho margen al izquierdista Roberto Sánchez, la nueva mandataria enfrentará desde el inicio de su gestión desafíos que van más allá de la seguridad, uno de los principales ejes de su campaña.
Entre ellos destaca la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, considerado por especialistas como uno de los riesgos más importantes para la gobernabilidad durante los próximos meses.
Keiko Fujimori enfrentará el impacto de El Niño
Diversos expertos advirtieron que el próximo fenómeno de El Niño podría convertirse en el más severo de las últimas décadas, con lluvias extremas, inundaciones, sequías y fuertes afectaciones para la infraestructura, la agricultura y la pesca.
Ante ese escenario, el Gobierno saliente declaró en emergencia al 40 % de los distritos del país y el Congreso autorizó recursos adicionales para obras de prevención.
Un informe de Credicorp Asset Capital Management estimó que el fenómeno provocaría pérdidas cercanas a los 16 mil millones de soles, equivalentes a unos 4 mil 700 millones de dólares, lo que representa más del 1 % del Producto Interno Bruto (PIB).
El politólogo Gonzalo Banda consideró que esta situación será uno de los principales desafíos para la nueva presidenta, debido al poco tiempo y a las limitaciones presupuestarias para ejecutar un plan preventivo.
Economía favorable, pero con retos para el nuevo Gobierno
Aunque el escenario climático representa una amenaza, Perú llega al cambio de Gobierno con indicadores económicos relativamente sólidos. El Banco Central de Reserva proyectó un crecimiento de 3.4 % para 2025, por encima del promedio regional.
El exministro de Economía Alex Contreras explicó que el país mantiene un entorno favorable gracias al crecimiento de la inversión privada, especialmente en minería, y al desarrollo de proyectos estratégicos como el puerto de Chancay. Sin embargo, advirtió que la inflación, el manejo del gasto público y la minería ilegal seguirán entre las principales tareas del nuevo Gobierno.
En política exterior, Keiko Fujimori buscará fortalecer la relación con Estados Unidos sin deteriorar los vínculos comerciales con China, principal socio económico de Perú. Analistas consideran que la mandataria deberá equilibrar ambas relaciones para evitar afectar las inversiones y el comercio exterior.
Además, la nueva presidenta iniciará su mandato con un Congreso renovado tras el regreso del sistema bicameral. Aunque su partido cuenta con una representación importante, especialistas señalan que la capacidad para construir acuerdos será determinante para evitar nuevos episodios de confrontación política.