Miles de estudiantes ocuparon este miércoles las calles del centro de Santiago en Chile para manifestarse contra las políticas de ajuste impulsadas por el presidente José Antonio Kast. La movilización reunió a organizaciones universitarias y secundarias que cuestionan los recortes aplicados en áreas como salud, educación y obras públicas.
La Confederación de Estudiantes de Chile, principal convocante de la protesta, sostiene que las medidas económicas del gobierno contradicen recientes decisiones relacionadas con endeudamiento público y política fiscal. La organización acusa a la administración de priorizar beneficios para sectores empresariales mientras reduce recursos destinados a programas sociales.
Estudiantes cuestionan rumbo económico de Chile
Andrea Abarca, vocera de la Confech, afirmó que las reducciones presupuestarias amenazan iniciativas consideradas fundamentales para miles de familias. Entre ellas mencionó el Programa de Alimentación Escolar, además de mecanismos de acceso a la educación superior como PACE y la gratuidad universitaria.
Asimismo, la dirigencia estudiantil expresó preocupación por el avance de la denominada Ley Escuelas Protegidas, una propuesta que, según los manifestantes, podría ampliar mecanismos de control y sanción contra alumnos que participan en protestas.
Las autoridades todavía no entregan un balance oficial sobre lesionados y detenidos. Sin embargo, la Confech calcula una participación cercana a las 15 mil personas y asegura que al menos 20 estudiantes fueron arrestados durante la jornada.
Recortes generan tensión política y económica
El debate se amplió más allá del ámbito educativo. Recientemente, el ministro de Hacienda anunció un proyecto para aumentar el endeudamiento fiscal en 6,200 millones de dólares, decisión que despertó inquietud entre analistas y mercados financieros.
Por otro lado, Kast defendió las medidas y aseguró que buscan ordenar las finanzas públicas sin afectar beneficios sociales. Según el mandatario, su administración ya logró ahorrar cerca de 1.3 billones de pesos mediante ajustes y controles de gasto.
Los mayores recortes afectan al sistema de salud, con una reducción cercana al 2.5% del presupuesto. También el sector educativo enfrenta una disminución de aproximadamente 221 millones de dólares. La discusión sobre el futuro de estos recursos mantiene bajo presión a Chile durante los primeros meses del nuevo gobierno.