Marcelo Gallardo comenzó una etapa inédita en su carrera como entrenador. El argentino llegó a Ecuador para asumir la dirección de la selección nacional y preparar un proyecto que tendrá como horizonte el Mundial de 2030.
A sus 50 años, afrontará su primera experiencia como seleccionador después de dirigir a Nacional, River Plate y Al-Ittihad. El entrenador llevaba siete meses sin trabajar tras finalizar su segunda etapa con el conjunto argentino.
Marcelo Gallardo acepta un desafío que había postergado
Antes de viajar, Gallardo explicó que siempre sintió curiosidad por dirigir una selección. La Federación Ecuatoriana de Fútbol ya había intentado contratarlo dos años atrás, pero entonces consideró que no estaba preparado para asumir.
Esta vez encontró una propuesta que coincidió con su intención de regresar a la actividad. También destacó como factor decisivo la generación de futbolistas que integra actualmente la Tricolor.
Ecuador cuenta con jugadores como Piero Hincapié, Pervis Estupiñán, Willian Pacho y Nilson Angulo. Gallardo también trabajará nuevamente con Kendry Páez, a quien dirigió durante su etapa en River.
Un proyecto con la mirada puesta en 2030
Gallardo pidió evitar expectativas inmediatas y planteó la construcción de un proceso de largo plazo. Su contrato se extenderá hasta el Mundial de 2030 y tendrá a la Copa América 2028 entre sus principales desafíos.
El argentino buscará desarrollar un equipo con el que los aficionados ecuatorianos puedan identificarse. Considera que el plantel tiene potencial para avanzar después de sus recientes participaciones internacionales.
Su primera prueba llegará rápidamente. Ecuador enfrentará a Corea del Sur el 24 de septiembre en Suwon y posteriormente viajará a Japón para disputar la Copa Kirin.
La Tricolor jugará contra Japón el 1 de octubre y cerrará la gira el día 5 frente a Panamá o Nueva Zelanda, dependiendo de los resultados del torneo.