Las lágrimas de Raúl Jiménez tras marcar ante Sudáfrica dejaron una de las imágenes más emotivas del arranque de la Copa Mundial FIFA 2026. El delantero mexicano no solo celebró su primer gol en una Copa del Mundo, también cumplió una promesa personal que había acompañado gran parte de su carrera profesional.
México inició el torneo con una victoria en el Estadio Ciudad de México y el atacante fue protagonista al convertir el segundo tanto del encuentro. Después del partido, compartió el significado especial que tuvo esa anotación frente a miles de aficionados.
El delantero explicó que la jugada nació de una conversación previa con Roberto Alvarado. Ambos habían hablado sobre repetir una acción similar a la realizada en un partido anterior y finalmente lograron concretarla en el escenario más importante del futbol.
Raúl Jiménez dedicó el gol a su padre
Tras el encuentro, el atacante reconoció que buscaba ese momento desde hacía mucho tiempo. Más allá de la importancia deportiva, explicó que deseaba dedicar un gol mundialista a su padre, quien falleció en marzo de 2026 tras enfrentar complicaciones derivadas de un cáncer de páncreas.
Jiménez recordó que su padre fue una figura fundamental durante toda su trayectoria. Lo acompañó desde sus primeros años en Hidalgo, respaldó su formación futbolística y estuvo presente durante algunos de los momentos más difíciles de su carrera.
Además, desempeñó un papel clave durante la recuperación del delantero después de la fractura de cráneo sufrida en la Premier League en 2020. Ese apoyo fortaleció aún más el vínculo entre ambos.
El delantero sigue escalando en la historia del Tri
La anotación frente a Sudáfrica permitió que el atacante alcanzara los 46 goles con la Selección Mexicana. Con esa cifra igualó a Jared Borgetti entre los máximos goleadores históricos del combinado nacional.
Asimismo, quedó a seis anotaciones de Javier Hernández, quien mantiene el récord absoluto con 52 tantos. El logro adquiere mayor relevancia considerando las lesiones y los periodos complicados que Jiménez enfrentó durante los últimos años.
La celebración en el Mundial tuvo un significado doble. México consiguió un triunfo importante en el inicio del torneo y el delantero completó un sueño que compartía con su padre, convirtiendo una noche histórica en un recuerdo imborrable para su carrera.