La duración de las baterías es una de las mayores preocupaciones para usuarios de teléfonos, autos eléctricos y dispositivos electrónicos. Sin embargo, una investigación liderada por UNLV podría abrir la puerta a una solución capaz de extender significativamente la vida útil de estas tecnologías y reducir costos para consumidores y empresas.
El proyecto está encabezado por el profesor de física Michael Pravica, quien trabaja en un sistema para recuperar capacidad perdida en baterías de ion litio. La propuesta busca devolver a estos dispositivos parte de su rendimiento original incluso después de años de uso continuo.
Investigación utiliza rayos X para recuperar capacidad
La innovación parte de un problema común en las baterías modernas. Con el paso del tiempo, algunos iones de litio quedan atrapados en pequeñas fracturas microscópicas y dejan de participar en los ciclos normales de carga y descarga.
Para resolverlo, el equipo descubrió que los rayos X pueden liberar esos iones atrapados y reincorporarlos al funcionamiento de la batería. Según Pravica, esta tecnología actúa como una herramienta de precisión capaz de restaurar parte de la capacidad perdida sin necesidad de reemplazar componentes completos.
Además, los rayos X podrían convertirse en una alternativa a procesos tradicionales basados en altas temperaturas o presión extrema para provocar cambios químicos. El laboratorio investiga cómo distintos niveles de intensidad energética pueden mejorar los resultados y acelerar la regeneración de las baterías.
La tecnología podría fortalecer la industria del litio
El avance tiene implicaciones importantes para la economía local. La región ya cuenta con actores relevantes dentro del sector energético, incluyendo la Gigafactory de Tesla, Redwood Materials, Dragonfly Energy y otras empresas vinculadas al procesamiento de litio.
Por otro lado, la aplicación comercial de los rayos X permitiría extender la vida útil de vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento energético y equipos electrónicos utilizados diariamente por millones de personas.
Asimismo, los investigadores consideran que la regeneración mediante rayos X también tendría beneficios ambientales significativos. Al retrasar el reemplazo de baterías, disminuiría la cantidad de residuos que terminan en vertederos y reduciría la necesidad de fabricar nuevas unidades con la misma frecuencia.
Las pruebas fundamentales continuarán durante los próximos meses. El equipo espera demostrar que los rayos X pueden convertirse en una herramienta práctica para prolongar la vida útil de una tecnología esencial para la economía moderna.